
Se usan cebos de última generación de acción deshidratante, tales como cebos en barra, pellets o líquidos, dependiendo del área a tratar. La muerte del roedor es de 4 días aproximadamente una vez ingerido el producto, lo cual amplía la efectividad del tratamiento, ya que al no morir instantáneamente y volver a la madriguera, los demás roedores también buscarán consumir, controlándose simultáneamente la anidación.
Los cebos, líquidos, pellets y trampas se colocan en puntos claves, logrando así mantener un control efectivo dentro de las áreas interiores y/o exteriores.
